Iceberg

"Al reabrir los ojos llenos de llamas he visto el horror de mi bohardilla
y he sentido, al volver a entrar en mi alma, el aguijón de las malditas inquietudes; el péndulo de acentos fúnebres marcaba brutalmente el mediodía, y el cielo vertía tinieblas sobre este triste mundo embrutecido." (Charles Baudelaire)




Jamás se acicaló para seducir, para los de una clase era coqueta, para los de otra índole resultaba descuidada.
Tremendamente tímida para mostrar su interior, no procuraba hacerse entender ya que jamás se consideró  comprendida o bien interpretada;  aunque resultaba extrovertida en su apariencia.
Como un iceberg, así se sentía, solo mostraba una décima parte de su esencia.
Como un tempano de hielo percibía  que era su corazón; incapaz de entregar su alma.
Amaba el amor, anhelaba sentirse querida.
Con un magnetismo indescifrable e inconsciente atraía.
Se dejaba hacer;  pero su extremada exigencia hacia que se desilusionara y abandonara.

"Cuando se quiere dar amor, hay un riesgo:
 el de recibirlo." (MOLIÈRE, Jean Batiste)




Eso es  lo que le causa remordimientos a Lola.
La gran responsabilidad de no defraudar.


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