QUIJOTADAS

Escrito en un libro abandonado en un viaje:
 
"Tengo el cansancio anticipado de lo que no voy a encontrar. si en determinado momento me hubiera vuelto para la izquierda en lugar de para la derecha. Si en cierto instante hubiera dicho sí en lugar de no, o no en lugar de si. Si en determinada conversación hubiese tenido frases que sólo ahora en el entresueño elaboro. Si todo esto hubiera sido así hoy sería otra y quizá el Universo entero sería insensiblemente llevado a ser otro también. Pero sólo ahora lo que nunca fui ni se seré me duele. Voy a pasar la noche en Cintra porque no puedo pasarla en Lisboa. Siempre esta inquietud sin resolución, sin nexo, sin consecuencia. Siempre, siempre, siempre. Esta angustia excesiva del espíritu por nada. En la carretera de Cintra, o en la carretera del sueño, o en la carretera de la vida. A la izquierda hay una casucha al borde de la carretera. A la derecha, el campo abierto con la luna a lo lejos. El auto que parecía hace poco proporcionarme la libertad es ahora algo en lo que estoy encerrado. A la izquierda, hacia atrás, la casucha modesta. La vida allí debe ser feliz sólo porque no es la mía. Si alguien me ha visto desde la ventana de la casucha soñará: ese que va en el auto es feliz." (Fernando Pessoa)
 
No importa en que lado del muro estés, ¿Qué cambia?, si ambos lados del muro nos separa.
Ni quiero, ni puedo.
Y desde este lado del muro te digo...
Aquí me quedo, hasta aquí he llegado, esto es lo que decido. Hasta siempre.
 
"¿Quien menoscaba mis bienes?
Desdenes
¿Y quien aumenta mis duelos?
Los celos.
¿Y quien prueba mi paciencia?
Ausencia.
De este modo, en mi dolencia ningún remedio alcanza,
  pues me mata la esperanza
desdenes, celos y ausencia.
 
¿Y quien me causa este dolor?
Amor.
¿Y quien me gloria repugna?
Fortuna
¿Y quién consiente en mi duelo?
El cielo.
De ese modo, yo recelo morir de este mal extraño,
pues se aumentan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.
 
¿Quién mejorará mi suerte?
La muerte.
Y el bien de amor, ¿Quién le alcanza?
Mudanza.
Y sus males,
¿Quién los cura?
Locura.
De ese modo, no es cordura querer curar la pasión,
cuando los remedios son
 muerte, mudanza y locura."
(Don Quijote de la Mancha)


 
 
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