Sigo el camino, mi camino; y me cruzo por algo ya pisado y pasado y continuo y vuelvo a coincidir con lo añejo y me regocijo; y sigo transitando en mi travesia y vuelvo a coincidir con lo antiguo y ocurrido y de nuevo me deleito y recreo.
Porque nada de lo pasado me estorba y nada de lo futuro perturba.


Las cosas no valen por el tiempo que duran,
sino por las huellas que dejan.
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